Hipertensión arterial
¿Cuál es el valor de presión arterial normal?
Los valores se fijan por convención y varían según las diferentes sociedades médicas, pero se define a la presión normal a valores menores a 130/85 mmHg y “óptimos” a aquellos menores a 120/80 mmHg. Estos datos surgen de ver que cuanto menor es la presión menor es el riesgo de sufrir un infarto o tener complicaciones a largo plazo.
¿Cuáles son las causas por la presión sube?
En 9 de cada 10 personas con presión arterial elevada, la causa es desconocida. Tal situación se denomina hipertensión esencial o primaria. Esta Hipertensión esencial es la más común y aparece cerca de los 40 años de edad. Pero en los casos que la presión arterial sube porque hay otro problema en el cuerpo por ejemplo en los riñones y por eso sube la presión se llama Hipertensión Arterial Secundaria y esa es la que hay que descartar cuando una persona joven tiene la presión más alta que lo recomendado. Si uno encuentra la causa y la corrige puede mejorar la hipertensión. Así que siempre se debería descartar Hipertensión Arterial Secundaria en alguien a quien encontramos hipertenso, sobre todo si la persona es menor de 40 años.
¿Qué causa Hipertensión Arterial Secundaria?
Entre el 5 y el 10 por ciento de los casos el problema es de los riñones. Entre el uno y el dos por ciento tienen su origen en un trastorno hormonal como el Hiperaldosteronismo oel Cushing o problemas cardiovasculares como la Coartación de Aorta. También el uso de ciertas sustancias como los anticonceptivos, los corticoides, los suplementos para aumentar músculos que se recomiendan en los gimnasios, las drogas de abuso como la cocaína, cafeína, remedios para adelgazar, antidepresivos, etc. Una causa menos frecuente es el feocromocitoma, un tumor de las glándulas suprarrenales que secreta las hormonas adrenalina y noradrenalina que dan crisis que se parecen a un ataque de pánico por las cefaleas intensas, ansiedad, sensación de latidos rápidos o irregulares (palpitaciones), sudor excesivo, temblor y palidez.
Hay otros factores no saludables que favorecen que la presión arterial aumente y que corregirlos beneficia a todas la personas independientemente de su presión. Ellos son la obesidad, estar todo el día sentado y no hacer actividad física, estar muy nervioso, fumar, el consumo excesivo de alcohol o de sal. Si tenemos antecedentes familiares de presión alta hay que tener aún más cuidado en tener estos factores a raya para no facilitar que el desencadene la hipertensión.
El estrés tiende a hacer que la presión arterial aumente transitoriamente. Esto explica la "hipertensión de guardapolvo blanco", en la que el estrés causado por una visita al consultorio del médico hace que la presión arterial suba lo suficiente como para que se haga el diagnóstico de hipertensión en alguien que, en otros momentos, tendría una presión arterial normal. Se cree que en las personas propensas, estos breves aumentos en la presión arterial causan lesiones que, finalmente, provocan una hipertensión arterial permanente, incluso cuando el estrés desaparece. Sin embargo, esta teoría de que los aumentos transitorios de la presión arterial puedan dar lugar a una presión elevada de forma permanente no ha sido demostrada. También si nos toman la presión inmediataemnte después de una discusión o un ataque de ansiedad o de fumar un cigarrillo el valor va a ser alto, aunque la persona sea sana. Ese aumento de presión fue provocado por la situación puntual que tuvimos y es una reacción normal del cuerpo.
¿Cuáles son los síntomas de la presión alta?
Suele no dar síntomas aunque puede relacionarse con dolor de cabeza, náuseas, sangrado de nariz, mareos, somnolencia, cara roja y cansancio, visión borrosa. Si no se recibe tratamiento para bajar la presión se producen por lesiones en el las arterias de todo el cuerpo por lo que se afecta el cerebro, los ojos, el corazón y los riñones.
¿Cómo se diagnostica la Hipertensión Arterial?
La presión arterial se toma con la persona sentada o acostada luego de 5 minutos de reposo. Tomar la presión en alguien que está caminando por la calle no es confiable. Una lectura de 140 /90 mm Hg o 14 de máxima y 9 de mínima es considerada alta, pero el diagnóstico no se puede basar en una sola medición. A veces, incluso varias determinaciones elevadas no son suficientes para efectuar el diagnóstico. Cuando se registra una medición inicial elevada, debe determinarse de nuevo y luego dos veces más en días diferentes, para asegurarse de que la hipertensión persiste. Las lecturas no sólo indican la presencia de hipertensión arterial sino que también permiten clasificar su gravedad.
Si hay un sólo valor muy alto como de 16 de máxima y 10 de mínima y síntomas se podría hacer el diagnóstico con ese valor de presión solamente.
Cuando se diagnóstica la hipertensión arterial se valoran sus efectos sobre los órganos principales, sobre todo las arterias, el corazón, el cerebro y los riñones. La retina es el único lugar donde se pueden observar directamente los efectos de la hipertensión arterial sobre las arterias. Se cree que los cambios en la retina son similares a los de los otros vasos sanguíneos del cuerpo. Para ver la retina se hace un fondo de ojo. El grado de deterioro de la retina, llamado retinopatía hipertensiva permite clasificar la gravedad de la hipertensión arterial.
Los cambios en el corazón, generalmente agrandamientos por el aumento de la exigencia para bombear sangre a una presión elevada se detectan con un electrocardiograma donde se percibe una hipertrofia ventricular izquierda y una radiografía de tórax.También sirve el ecocardiograma, que es una ecografía del corazón.
Los riñones se pueden estudiar con clearence de creatinina de 24 horas que muestran qué tan bien realizan la función de filtro estos órganos urinarios.
¿Qué les pasa a las personas con presión alta que no hacen tratamiento ni cambian sus hábitos?
Aumenta 10 veces el riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca como insuficiencia, infartos, agrandamientos o fibrilación auricular. También aumenta el riesgo de tener problemas severos en los riñones o la vista, o un accidente cerebrovascular que produzca una parálisis o afasia o problemas del habla o mala circulación en las piernas que impida caminar con normalidad.
Si a la presión alta le agregamos en la misma persona el hábito de fumar, la Diabetes, sobrepeso, el colesterol alto, la herencia familiar de problemas cardiovasculares, ser varón mayor de 50 años este riesgo sube mucho más que 10 veces.
Los tratamientos que hacen descender la presión arterial elevada disminuyen estos riesgos tan graves para la salud. También corrigiendo los otros factores en la medida de los posible dado qeu no se puede cambiar la herencia, ni el sexo genético. Pero sí se puede bajar de peso, cambiar la dieta, hacer actividad física y dejar de fumar. Todo esos cambios pueden irse agregando de a poco para que puedan sostenerse en el tiempo.
Tratamiento de la presión alta
En la Hipertensión Aterial secundaria se debe tratar la causa de base que sube la presión como suspender el consumo de drogas u operar un feocromocitoma.
La Hipertensión esencial o idiopática al no tener una causa clara no se cura pero el tratamiento previene las complicaciones.
Mantener un peso normal para bajar la presión con cambios en la dieta y actividad física aeróbica. Esto es fundamental en personas con Diabetes, o sobrepeso o que tienen valores de colesterol altos o dislipemias.
También ayuda disminuir la cantidad de sal de las comidas y mantener el consumo diario de alcohol a menos de 750 mililitros de cerveza, 250 mililitros de vino, o 65 mililitros de whisky.
Los fumadores cuando dejan se les baja bastante la presión.
Estos buenos hábitos suelen ser suficientes para tratar la hipertensión sin medicación. Si la presión alta dañó algún órgano como los riñones o el corazón va tener que agregar pastillas a lo anterior.
Los diuréticos suelen ser los primeros remedios que se prueban para bajar la presión en alguien recién daignosticado.. Los diuréticos ayudan a los riñones a eliminar sal y agua bajando de ese modo la presión arterial. Los diuréticos también dilatan los vasos sanguíneos. Debido a que provocan una pérdida de potasio por la orina, a veces se deben suministrar conjuntamente suplementos de potasio o se recomienda comer una banana o naranja por día.
Los betabloqueantes como el atenolol, carvedilol, bisoprolol son de primera elección en los hipertensos que han tenido un infarto de miocardio o que tienen ritmos cardíacos acelerados, angina de pecho o migraña.
El enalapril o el losartán son especial útiles en las personas jóvenes, en las que padecen insuficiencia cardíaca, en las que presentan proteínas en la orina por problemas renales o Diabetes, y en los varones que presentan impotencia como resultado de un efecto adversos por otro antihipertensivo.
La amlodipina es muy usada en personas de raza negra, en ancianos y en quienes también tienen dolor de pecho o angor, además de la presión alta.
Todos estos fármacos varían en el horario de tomarlos y en efectos adversos. La indicación debe ser individualizada para cada pacientes por su médico. En general se empieza con una sola medicación y se agregan otras hasta llegar a la meta de presión más baja deseada. Además de los antihipertensivos específicos se suele medicar a los pacientes con bajas dosis de aspirina y medicación para bajar el colesterol. Todo ello para disminuir el riesgo cardiovascular.
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